LA FORMA EN LA QUE LOS NIÑOS APRENDEN IDIOMAS

¿Por qué es tan difícil aprender un idioma?

Aunque prácticamente todo el mundo crece hablando un idioma, y se estima que ​​hasta el 60% de la población mundial es bilingüe, se sabe que aprender un idioma es muy difícil. En Estados Unidos, menos de 1% de las personas a las que se les enseñó un segundo idioma fuera de su casa lo hablan. Es probable que no aprenderás un idioma si no estás inmerso en él. Entonces ¿por qué es tan difícil aprender un idioma?

En primer lugar, existen miles de diferentes sonidos en todos los idiomas del mundo. Cada idioma utiliza normalmente de 20 a 50 de esos sonidos. Así que, cuando comienzas a aprender un nuevo idioma, es bastante probable que tengas que lidiar con un montón de sonidos desconocidos. De hecho, cuando no sabes nada de un idioma, tus oídos apenas reconocen estos ‘nuevos’ sonidos.

Es más, cuando hablamos, por lo general no decimos cada palabra por separado, sino que todas crean un flujo de sonidos. Se hace bastante difícil separar las palabras ya que no tenemos ningún indicio del comienzo y final de cada una de ellas.

Hay miles de palabras que tienes que aprender, y muchas reglas que dictan cómo deben ser juntadas para producir un significado que será entendido por otra persona.

¿Es más fácil para los niños aprender idiomas? 

A menudo se dice que es más fácil para los niños aprender idiomas.  Los niños tienen una ventaja natural en cuanto a acentos, ya que pueden escuchar e imitar sonidos difíciles de una forma que la mayoría de los adultos no pueden.

Sin embargo, yo diría que también es difícil para ellos.  Si lo piensas, a los niños les toma hasta que cumplen seis años de edad pronunciar ciertos sonidos difíciles. Y solo terminan dominando realmente su lengua materna a la edad de 8-10.

Por ejemplo, en comparación con adolescentes, los niños más pequeños no tienen la misma capacidad de razonar analíticamente y estudiar la gramática con eficacia.  Aprenden de forma implícita, no de forma explícita. Sin embargo, aún creo que lo mejor es que los niños aprendan desde temprano por razones de acento y confianza (ver aquí), pero tampoco es muy fácil para ellos.

Entonces ¿cómo les enseñas idiomas a niños cuando lo único que oyen son incoherencias y no tienen la capacidad de atención para entender cualquier explicación?

Los niños pequeños aprenden a entender idiomas mirando y señalando. Se les muestra algo en su entorno que pueden entender mientras escuchan la palabra que lo describe, como ‘peluche’ o ‘hambre’.

Al hacer esto, obviamente están acumulando vocabulario. Pero lo más importante es que están desarrollando claves que los ayudarán a descifrar los flujos de sonidos que oyen. Son capaces de detectar el comienzo y el final de estas palabras y toman notan de su posición entre las otras palabras, por ejemplo, si ‘comer’ es a menudo seguida de ‘tomate’, y cómo ciertos patrones se repiten.

Las primeras palabras que los niños utilizan de esta forma son, por lo tanto, los puntos de anclaje sobre los cuales se construyen todos los demás conocimientos del idioma. Nos referimos a estas palabras como palabras ‘clave’. Una vez que hayan adquirido estas ‘claves’, el sistema gramatical podrá ser progresivamente entendido a través de conjeturas y repetición.

Las primeras palabras que los niños utilizan de esta forma son, por lo tanto, los puntos de anclaje sobre los cuales se construyen todos los demás conocimientos del idioma. Nos referimos a estas palabras como palabras ‘clave’. Una vez que hayan adquirido estas ‘claves’, el sistema gramatical podrá ser progresivamente entendido a través de conjeturas y repetición.

Una vez que hayan adquirido estas ‘claves’, el sistema gramatical podrá ser progresivamente entendido a través de conjeturas y repetición.  Con una base firme de palabras clave, tu hijo comenzará a entender otras palabras que se usan a su alrededor, así como también patrones de palabras y eventualmente sistemas gramaticales.